Qué queréis que os diga? Dirés que soy una pesada con tanto chupito y vasito...es que no sé qué me pasa, pero veo todo mejor presentado en vasito. Es una manera de comer sabiéndo cuánto se come, me encanta ver el interior, se come muy bien con cucharita o tenedor y a veces, como hoy, es la manera de que todos puedan comer postre. Ya hice la Copa Caprichosa de Fresas como postre hace unas semanas en temporada de fresas, cuando aún no había apenas cerezas, y la he repetido en varias ocasiones por el éxito que ha tenido y lo fácil que es prepararla. Ahora ya es más difícil encontrar fresas, pero cuando las veo no puedo evitarlo. Me llaman como a Ulises las sirenas. Y claro, ya no están tan tersas como en temporada, así que en un día o dos empiezan a ponerse feas. Hoy me he dicho....tienes que hacer las fresas sí ó sí.
Y como no había suficiente cantidad de fresas para hacer las copas en formato grande, he decidido hacerlas en formato mini. Hoy tampoco tenía nata para montar, ni yogur griego, así que me he apañado con lo que había. Compré el otro día el yogur de Danone gran tamaño de 400ml para probarlo, así que hoy con yogur. Es espesito, de manera que también vale. Otro día quiero probar con un mousse de yogur a ver qué tal. Mientras sea un lacteo denso ó aireado, que no se escurra hacia abajo y estropee el aspecto visual, todo vale. De hecho, así mejor, menos calorías.Ingredientes:
- Fresas
- Vino Tinto
- Yogur griego, Yogur griego con nata, o Yogur espeso
- Azúcar
- Hojas de menta
- Chocolate negro o bolas de crocante (son del fantástico chocolatero Xavier Mor sobre el que en breve escribiré un post extenso).
Corto las fresas en trocitos pequeños y las macero unas horas con azúcar. Cantidades? Cada 100 gr de fresas, una cucharada de cafe de azúcar ó menos si queréis que quede más ácido ó restar calorías. Lo he llegado a hacer con una cucharada sopera para todas las fresas y también queda bien porque luego la reducción de vino también es dulce.
Mientras tanto, hacemos la reduccion de vino tinto con vino y azúcar (yo suelo hacer una botella y voy usando de un biberon donde lo pongo. Aguanta bastante bien en la nevera). La cantidad de azúcar no ha de ser necesariamente muy alta (si no lo vamos a querer conservar), puesto que al cocer largo tiempo, el agua se evapora y queda un líquido más denso, que es lo que queremos. Una especie de caramelo de vino tinto.
Montamos las copitas o vasitos con dos o tres cucharadas de fresas maceradas en el fondo, con un poco del líquido que han soltado. Se le añade una cucharada sopera de reducción del vino que echamos en el borde interior del vaso para que caiga hacia abajo. Encima un par de cucharadas soperas de yogur espeso (si lo queréis azucarado ó no, al gusto - a mí me gusta acidillo-). Al final, encima unas bolitas crocantes de chocolate o chocolate rallado al gusto. Unas hojas de menta, y un hilo de reducción son el punto final.
Ahora sólo falta una cucharilla y rezar para que la cantidad que hayáis hecho sea suficiente para satisfacer el placer que obtendréis al comerla.

5 comentarios:
Lo único que puedo decir es: para chuparse los dedos!
Ummm que bueno y desde luego enamora a la vista...un besito
Acabi de conocer tu blog y me he enamorado! Con lo que me gusta a mi la tan de moda "cocina en miniatura"!
Ya tienes una nueva seguidora. Un beso
os puedo asegurar que esta la he hecho con otras frutas...y no. La combinación perfecta es vino-fresas-lacteo-menta
me alegro que os guste.
anita bienvenida...si te gusta la cocina en miniatura, estás en el sitio adecuado.
bss
Acabas de sacar mi momento "Homer"...
Buff... Menudo aspecto tiene (ademas con todas las letras).
Mi mas sincera enhorabuena.
Y sobretodo gracias por regalarnos los sentidos con esta receta.
Publicar un comentario en la entrada