La receta de las empanadillas de morcilla con higos y piñones ya os la puse hace unas semanas y aunque me encantaron, cada día me resultan más pesadas las frituras e intento evitarlas y más en este tipo de obleas que absoben tanto aceite.
Por eso, las he vuelto a hacer, esta vez horneadas en la cena a la que asistí en casa de mis amigos Pablo y Ludo y luego más tarde en mi casa en formato tartaleta con un poco de farsa que me sobró.
Al final se trata de lo mismo, puesto que es un relleno con algún tipo de masa que lo contenga. En ambos casos horneado, de manera que los sabores se amalgaman y se funden. Un sabor intenso a morcilla de Sotopalacios, con ese toque picante sin resultar excesivo, que ya os he contado que tienen estas morcillas de Burgos. Y la mezcla con higos que combina tan perfectamente que creo que es la que más me gusta. Como suelo hacer, unos cuantos piñones aportan textura y sabor y ya no concibo este pintxo sin los piñones, sea en la versión que sea.
Para las empanadillas, como siempre, papel sulfurizado, horno precalentado, unos 10 minutos o hasta que se doren a 180º.
Una de esas recetas que además se puede preparar en grandes cantidades, y antes de freir o de hornear, congelarlas.
A casi todo el mundo le han encantado las empanadillas. Muchos de las que las probaron, me comentaron que uno de sus pintxos favoritos entre los que probaron. Si es que la morcilla es un clásico.



2 comentarios:
Que ricura!! Me encantan los pintxos con morcilla...y encima con higos que me xiflan! Hace poco descubrimos estas tartaletas, son de lo más versátil, eh?
Qúe bueno, ayer mismo me he comprado unas tartaletas para hacer algo con ellas, y estoy verde verde, pero ya se me ocurrirá algo!!
Me encanta ese relleno con morcilla, higo y piñones, eso tiene que estar rico rico!!
Saludos, Tito!
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