En mi última visita a Madrid, y entre evento y evento, decidí irme un par de horas a pasear por Madrid sin rumbo fijo. Por azares del destino, y tras pasar por una plaza que me habían recomendado para comprar alpargatas, llegué a una calle que creo que me llamaba como a Ulises las sirenas.
La calle se llama San Sebastián y cómo no, en una calle con semejante nombre, no podía haber nada más que un sitio estupendo: el Tapas en Estado Puro del prestigioso chef Paco Rocero, situado en el histórico Palacio de Tepa que hace esquina con una placita llamada Plaza del ángel donde el se ubica la terraza del bar.
Un establecimiento donde una ola de peinetas blancas en el techo, cubren como un tapiz las seis bóvedas originales del palacio. Una barra de 14 metro cubierta con muñecas flamencas (todas rojas menos una amarilla) a la derecha y a la izquierda otra barra para comensales con taburetes altos; al fondo diez mesas bajas que pueden convertirse en un privado.
Este singular escenario obra de los arquitectos James &Mau ha sido creado intentando en el mismo espacio conjugar el concepto de tapa de toda la vida, clásicas bravas, escabechados, tigres, ensaladilla rusa, croquetas de jamón, boquerones fritos, buñuelos de bacalao.....con una base de materia prima espectacular, junto a toques más modernos de concepto vanguardista tanto en productos como en elaboraciones (foie en terrina, mini hamburguesa con mostaza a la antigua, almejas con sake, berberechos al jengibre, presa ibérica con chimichurri.....).
Además de las tapas, se puede pollo asado, ensaladas o bocadillos. La oferta culinaria del nuevo Estado Puro se completa con una selección de cócteles y con una variada oferta de Gin Tonics, el combinado preferido del público español, que se pueden personalizar de 300 maneras distintas al gusto del cliente (con ganas me quedé).
Mi elección fue breve por el poco tiempo del que disponía y por ir sola, ya que no sirven medias raciones. Evidentemente no de las croquetas, tigres e incluso bravas, pero para poder probar varias cosas como las manitas, la terrina de foie etc, una persona sola, es imposible. Sugerencia que lanzo al viento porque es algo que veo que se va implantando en muchos establecimientos con gran acierto.
Unas bravas que presentan en formato de patata mini sin pelar-me encanta!-, con cocción de confitado lento (un pelín tieso el núcleo me parece que le faltaron 5 minutos de cocción), buena la salsa, bien picante y con un toque de alioli. Riquísimas.
Un tigre y una croqueta de jamón 5 Jotas, ámbos con buena fritura. El tigre presentado en forma de bola sobre una concha de mejillón (esta presentación la había hecho yo hace dos navidades y la verdad es que queda muy bien, porque se sabe de qué va a ser la croqueta/bola). El sabor bien picante, con un color que inducía a pensar que llevase curry. Muy bien conseguido. La croqueta para mi gusto con excesivo sabor. Para mi gusto está bien poner un buen jamón ibérico en las croquetas, pero ha de guardar una proporción entre la masa y lo que se añade, porque además, en el caso del jamón, la grasa a veces toma mucho sabor que transmite a la masa. Buen sabor pero hubiera preferido algo más suave.
Precio más que adecuado (14€ por lo comido y dos copas de un verdejo estupendo), que harán que vuelva acompañada en mi próxima visita a Madrid para poder investigar algo más en la oferta culinaria que Paco Roncero tiene en este establecimiento.



4 comentarios:
Me encanta este sitio, y te quiero hacer un comentario, para que lo sepas para la próxima vez que visites Estadu Puro.
Es imposible que de las manitas o la tarrina de foie te den media ración porque la ración es un tournedo de manita con sepia (pero solo uno) y la tarrina de foie es un trozo de foie entre dos panes crujientes. No son raciones, son tapas o pinchos.
Al nuevo no he ido, pero me acercaré pronto!
Eva, si ahora pensándolo recuerdo que me comentaron algo similar. Pero por ejemplo la ensaladilla rusa y seguro que otras cosas también. La próxima voy acompañada que el foie y las manitas pienso probarlas. De todas maneras, aunque sean pinchos, para una persona con las bravas el tigre y la croqueta, ya más me pareció pecado jajjajjajja
Han cambiado de sitio?, porque no recuerdo esa barra, y aseguro que me pasé allí un buen rato. También fui sola, y me lo encontré de casualidad. Las patatas, el día que yo fui estaban en su punto y es cierto lo que dice Eva, el foie es una tapa que se puede comer yendo sin compañía, sé que comí más, pero no consigo recordarlo... Y la atención del camarero, estupenda.
Un saludo.
El experimento de Paco Roncero en el mundo de los bares de tapas es bastante digno. El local, aunque de decoración un tanto “España Cañí”, es bastante atractivo. El servicio correcto y contando con gente profesional como Fernando Fandiño de jefe de sala. Los precios son razonables, algo más caros que un bar de barrio, pero para la zona en la que se encuentra son incluso moderados. En cuanto a la comida, hay que tener claro cuando visites este local que las raciones de degustación están centradas más en sorprender y descubrirte sabores que en quitar el hambre. Aceptada esta premisa, hay tapas muy dignas (como la ensaladilla), tapas curiosas y divertidas (como la tortilla del siglo XXI), tapas sabrosas (como las croquetas o los mejillones tigre), aunque también tapas algo decepcionantes (como las patatas ali olí). En definitiva un sitio recomendable que merece la pena visitar
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