Revisando mis gazpachos y sopas frías veraniegas, he recordado un vasitos de gazpacho de sandía que hice allá por el 2008....y como estos días son para empezar las comidas con algo refrescante, ligero y si puede ser fácil de hacer, mejor, he querido repetirlos, mejorando su presentación y elaboración.
Así que con dos o tres rodajas hermosas de sandía, que en principio se suele tomar de postre, he hecho esta casi sopa de sandía a la menta.
Cada día soy más amiga de hacer las cremas, gazpachos o pures en copa, vasito o taza pequeña. Sobre todo si son bebibles. Si hay que comerlo con la cuchara, a veces también lo sirvo en platos. Pero algo como este gazpacho que es tan suave y bastante líquido -depende de gustos, claro-, me lo he tomado como si de un cóctel se tratara.
Los ingredientes son similares al del gazpacho, y podemos añadir o quitar al gusto. En este caso, he eliminado el pimiento por aquello de que podría restarle color rojo. He añadido un trozo de pimiento rojo, uno o dos tomates bien rojos y maduros (pelados y sin semillas), un trozo pequeño de cebolleta y un trozo de pepino pelado (también para que no nos robe color) y sin semillas.
Y por supuesto, la sandía, que yo ya sólo compro de las que son sin pepitas. Ahora que estamos en temporada, son baratas y en mi frutero de muchísima calidad, así que aprovechad el momento. Para finalizar la lista de ingredientes, unas hojas de menta fresca (tengo una maceta en la ventana, que cuando estoy sentada, como ahora por ejemplo en la cama y se hace corriente, me llega su olor y me encanta).
Tituraremos todos los ingredientes juntos -se podría incluso partir de un gazpacho, y añadirle la sandía aunque teniendo en cuenta que ha de saber a sandía principalmente-. El hecho de añadir un trozo de pan del día anterior al gazpacho o no, es cuestión de gustos. Para esta ocasión, no lo he añadido, porque quiero una textura fina, y suave en paladar. Añadiremos un poco de sal, un chorro de un buen aceite y unas gotas de vinagre de Jerez (si os gusta).
La decoración, como siempre a vuestro libre albedrío. Podrían ser simplemente un par de hojas de menta, pero como yo soy de las que me gusta rizar el rizo, pues he hecho unas bolas de sandía con el sacabolas, las he salteado un minuto en una sartén con dos gotas de aceite y las he ensartado en una brocheta. Me gustan los contrastes de temperatura, de textura o de color.
Y también he querido hacer una teja de Isomalt de menta. El Isomalt es un tipo de azúcar (mezcla de glucosa y manitol), que varias peculiaridades:
- no cristaliza
- no absorbe la humedad ambiente
- resiste mucha más temperatura que el azúcar normal, sin convertirse en caramelo hasta los más de 160º
- se puede moldear, rellenar, hacer figuras, tejas, vasos.....
Como no he querido complicarme la vida, simplemente lo he fundido, cuando ha templado un poco lo he volcado sobre papel sulfurizado, le he puesto las hojitas de menta, he puesto otro papel encima, y con un rodillo de cocina, lo he aplastado. Enseguida se enfría y se convierte en una especie de cristal transparente al que van adheridas las hojas, que podrían ser flores, frutos secos, especias, etc.



4 comentarios:
si es k eres una artistaaaa
Me gusta mucho el toque de la menta en la fruta..este gazpacho es para guardarlo en favoritos y hacerlo. Saludos.
que buena idea, me guardo la receta para el verano.
saludos del otro lado del hemisferio ♫
¡Qué arte, por Dios y qué pinta más rica! Besos.
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