Este postre lácteo con pocos ingredientes (huevos, azúcar, crema de leche y vainilla), es una delicia si está bien elaborado. Hace un par de días varios amigos bloggers nos juntamos para comer en el Bohemic de Françesc Gimeno, y a la hora de los postres (que fueron cinco) todos nos enamoramos de la delicada, cremosa y aromática creme brulèe a la vainilla que nos trajeron. Y como he visto que no la tengo en el blog y es un postre fantástico, he querido intentar reproducirla.
De origen algo dudoso a pesar de su claro nombre francés, ingleses, franceses y españoles se disputan su creación, pero independientemente de esto, lo cierto es que es un postre que se ha internacionalizado y lo podemos encontrar en muchos buenos restaurantes. En Catalunya lo más parecido - y ciertamente mucho- sería una crema catalana, aunque el modo de elaboración y sabor final varía bastante.
Ingredientes para 6 ramekines (mini-6,5 cm diámetro):
-250 ml de crema de leche=nata (que para rebajar calorías a veces "trampeo" con mitad nata, mitad leche)
- 2/3 yemas de huevo (dependiendo del tamaño del huevo)
- 60 gr de azúcar
- media vaina de vainilla/una punta de cucharadita de vainilla en polvo
1. En un cuenco o fuente batir las yemas con 40 gr del azúcar hasta blanquear. Añadir a la nata caliente.
2. Poner la nata en un cazo junto con el interior de la vaina de vainilla (que rascamos con el filo de un cuchillo) y calentar sin que llegue a hervir en ningún caso. Rellenar los ramekines o moldes de pyrex en una bandeja con agua hasta la mitad de altura del ramekin. Cocer al baño María en el horno hasta que veamos una capa como cuajada en la superficie, pero en el interior ha de permanecer cremoso. (Probar con un palo de brocheta). Sacar y enfriar al menos 2 horas.
3. Justo cuando vayamos a servir el postre, poner una superficie con el azúcar restante y con soplete caramelizar. Se ha de hacer al ir a comer porque si pasa el tiempo el caramelo con la humedad se disolverá y no conseguiremos una superficie quebradiza como debe ser. Si no tenemos soplete, podemos gratinar el azúcar, aunque os aconsejo hacerlo en una bandeja con hielo rodeando los ramekins para que al gratinar no se siga cocinando.
He querido enseñaros dos opciones de presentación. Una en ramekin blanco y otra en unos moldes de cristal algo más anchos y bajos (precisamente de una creme brulee que compré en Francia) que me encantaron y guardé para otros usos. También queda muy bien en ellos porque al ser transparente, se ve muy bien la creme.
La cremosidad de la nata, el sabor de la vainilla y el azúcar quemado son una mezcla impresionante. Como siempre os digo, el formato mini permite comer postre sin quedarnos muy llenos y que los golosos se queden satisfechos pero no empachados. Además, es un postre apto para celíacos, puesto que a diferencia de muchas cremas dulces, ésta no lleva nada de harina ni similar, por lo que es un postre "sin gluten" perfecto para los celíacos más golosos.



10 comentarios:
¡¡deliciososa¡¡
Me encanta
bss
Patricia
qué delicia!!!
en casa me han dicho que por qué los hago tan pequeños jajjajaj! Pero la verdad es que es mucho mejor. Comes tres o cuatro cucharadas, te quitas el mono pero no te llena excesivamente. Me alegro que os guste. Servido en tarrito de cristal como el de los comprados de arroz con leche queda muy bien y se puede guardar en la nevera de un día para otro si tenemos invitados
Muchísimas gracias por esta estupenda crema, así como por todo lo que estás publicando sin gluten.
Es muy gratificante para nosotros ver como nos apoyas y te sensibilizas con los celíacos.
Besotes
Ana y Víctor.
no me des las gracias, que me avergüenzo por no haberos tenido en cuenta antes (hoy mirando recetas he encontrado unas hamburguesas de falafel que hice para el hemc sin gluten allá por el 2008)...que ya he incorporado a la lista de pintxos sin gluten. De todas maneras, fíjate qué de cosas ricas se pueden hacer sin gluten, verdad? Seguiré aportando propuestas que además para ahora que viene época navideña igual alguna la hacéis!
besotes para los dos
Ya verás mi hija con este postre... con lo que le gusta la película de High School Musical je je je
Nesotes
OOle oooole y oole...ese postre fué la bomba,lo que nos gustó...ya no podré decir que no soy de cremas..es una autenéntica delicia que nos dejó boquiabiertos a todos...que era lo que nos agregó con el goterito?...recomiendo el sitio,brutal!!
Gracias Astrid por hac.erla
silvia, lo que él añadió fue un aceite de vainilla para potenciar el sabor, aunque te he de decir que una creme brulee es algo más espesa que lo que comimos. Pero realmente me gusta más esa textura "crema catalana" que la de "crema pastelera" que es como suele ser.
un besote
Creo que el origen de esta preparación está en la antigua Roma, por supuesto salvando la distancia y gustos de la época.
Este flan, natilla, crema o creme brulle los romanos lo hacia en un plato de Cumas.
Pero bien es cierto que actualmente donde bordan esta receta es en Cataluña, sin desmerecer otras preparaciones, que también tienen nivel, pero las Catalanas están en la cúspide.
Hice una recopilación comparativa de los flanes, que en algunos casos, la preparación se podía decir que era una crema, voy a intentar volver sobre el tema.
Saludos
Madre mia Astrid, que rico postre, acabo de cenar (hoy muy pronto) y me falta el postre, y el tuyo me lo comia ahora mismo pero yo enterito, te ha salido perfecto. Abrazo Angelamh.
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