miércoles, 28 de septiembre de 2011

EL RESTAURANTE ALAMEDA


Este verano, he tenido la suerte de conocer gente estupenda en una ciudad más que estupenda, Hondarribi. Ayer os hablaba de Bixente Muñox y su Gran Sol , de su profesionalidad y de su sencillez humana.
Hoy quiero presentaros a Gorka Txapartegi, su familia, su equipo, su cocina, su restaurante y su filosofía de vida. Creo que la frase "no se puede avanzar sin una parte de nuestro pasado..." de la web del restaurante Alamadea representa a la perfección esta visión de su cocina, y por ende de su vida.

Un restaurante que nació de mano de su abuela como casa de comidas allá por el año 1942, y que hoy en día, Gorka Txapartegi apoyado por sus hermanos Kepa en cocina junto a él y Mikel ayudado por su tia Marivi en comedor, ha convertido en un restaurante moderno, abierto al mundo desde esta ciudad costera. La estrella Michelin que conserva desde 1997 avala este buen hacer, así como diversos premios entre los que destaca el premio Euskadi al mejor restaurador 2010 por la Academia Vasca de Gastronomía. (En la foto, Mikel, Kepa y Gorka de izquierda a derecha).

La cocina de Gorka no tiene misterio alguno; no se basa en polvos mágicos ni en nieblas despistadoras. Un producto fresco, de las huertas de alrededor (sobre todo de la huerta propia que poseen), del mar que tienen a 10 minutos andando, de las carnes que pastan en las lomas de los montes que rodean esta maravillosa tierra. Si a esto sumamos unas cocciones justas, sensibilidad para tratar el producto,  gusto para presentarlo, combinaciones de sabores acertadas y saber aunar tradición y vanguardia.
Gorka forma parte del pueblo de manera activa participando de una u otra manera en todas las ediciones del  campeonato de euskalherria de pintxos , así que esperamos encontrarnos en esta próxima edición que dará comienzo el próximo 3 de octubre y que reunirá a los mejores profesionales del pintxo de Euskadi, Navarra e Iparralde.


Como teníamos algo que celebrar esos días, nos acercamos a Hondarribia a comer en el Alameda. Mis padres se sorprendieron muy gratamente con lo que se encontraron. Con la reciente reforma, Gorka y su familia han aportado personalidad al comedor y se ven los detalles y toques en muchas cosas. Me encanta el detalle de los pequeños bonsais que decoran las mesas y alguna escultura en la sala. Una buena distribución y separaciones con pequeñas mamparas aportan una imagen de pequeños comedores más privados, dándole un aspecto íntimo, con mucho espacio entre las mesas, lo que es de agradecer.
Nos decidimos por hacer una comida a base de menu degustación, ya que creo que es la mejor manera de ver representada la personalidad de un establecimiento y quienes lo regentan. Como eramos 4 personas, nos decidimos por un menú Gartzinea (35€) para dos y un menú Hondarribi (50€) para los otros dos. Tienen un tercer menú llamado "menu degustación" de 80€ que decidimos dejar para otra ocasión, que las habrá.

En los collage, podéis ver perfectamente en orden cronológico los platos de cada menú. Cada uno de ellos se basa en un hilo conductor que da sentido al desfile de platos. El menu basado en el producto, ofrece unos platos con productos básicos, con un aperitivo común a todos -un gazpacho con cremoso de queso-, un arroz fantástico, el pescado del día (en este caso era bacalao), una carne melosa y agradecida como son las carrilleras de ternera y un postre para golosos, con contraste de helado (2x1). Como colofón unas golosinas que son comúnes a los tres menus, y que por sí ya son un postre y una auténtica delicia. Unas rocas de chocolate y almendra, unos petit fours de almendra y unos capuchino-mousse.


En el menú Hondarribi que toma el nombre de la ciudad, Gorka nos ofrece algún plato más, así como dos postre en vez de uno. Destacar las sardinas apenas marinadas (creo que en sal), el huevo termal impresionante y justo en su punto, un fantástico lomo de lubina, el cochinillo generoso en ración, y los postres que me encantaron. Cada día me gustan más los postres con fruta que ya no llenan tanto, refrescan y son más sano. Las golosinas, como he contado ya por gula, pero todas se acabaron. Un pecado.
Tomamos un vino que nos recomendaron y resultó un acierto total: Quinta Apolinia Belondrade. Blanco.

La comida resultó un éxito aplastante. Gorka se metió a mis padres en el bolsillo y estoy segura que en próximas celebraciones, será un lugar que tendremos en cuenta, a pesar de no ser en San Sebastián. En este caso, el pequeño trayecto merece sin duda la pena. Un placer que quedará en nuestra memoria por lo comido y por lo bien que nos atendieron. Recomendable al 100% y sin dejarse la Visa. Hay que apostar por estos cocineros jóvenes que serán el futuro relevo vasco de la famosa y estupenda generación de cocineros como Arzak, Subijana, Roteta, Martín Berasategui, etc.
Foto de los cocineros: Mandragora Studio

3 comentarios:

Olga dijo...

No me extraña que te pasaras 3 horas con la edición de las fotos y el post, vaya currazo!! Yo me he pasado otras tres en el último mío, pero nada que ver!!! Se nota dónde hay experiencia!! Felicidades!

MIBLOGDEPINTXOS dijo...

Gorka y su equipo se lo merecen. Me gusta apostar y apoyar a los jóvenes relevo generacional de la nueva cocina vasca. Gracias por tu reconocimiento. Es de agradecer.
un saludo olga!

Anónimo dijo...

otro que me apunto y que confiando plenamente en tu criterio,sé que me encantará.Se ve que hacen las cosas con gusto y todo tiene una pinta impresionante.grcias por la información.
ana

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