lunes 7 de noviembre de 2011

BUÑUELOS DE MORCILLA CON CONFITURA DE CEBOLLA


A veces nos preguntan los lectores o amigos cómo se nos ocurren tantas ideas para hacer pintxos nuevos. La verdad es que al final se trata de tener unos conceptos claros, unas combinaciones que podamos mover como si fueran las fichas del monopoly. Nos solemos plantear productos de cocina típicos de una zona y con qué pegarían de otra zona para hacer pintxos fusión, introducir en algunos casos toques exóticos japoneses o thais, toques de hierbas aromáticas frescas, diferentes salsas .......aunque evidentemente también "bebemos" de fuentes diversas como libros de pintxos o gastronomía o sitios donde hayamos comido de cuyos platos a veces apuntamos mentalmente detalles de emplatado, o combinaciones nuevas. Al final se trata de un cóctel en el que mezclamos imaginación, cultura gastronómica, a veces algo de tuneo, a veces la necesidad de reciclar marca pautas, o incluso casualidades ....y en algunos casos, directamente copiamos algo. Aunque es en raras ocasiones, cuando lo hacemos es porque creemos que es algo realmente impresionante y no queremos ni tunearlo, ni modificarlo porque es nuestro homenaje a su autor.

En este caso, aprovechando un poco de un buen puré de patata que nos sobró del coulant de pulpo y butifarra decidimos hacer un pintxo "reciclaje de sobras" que lo hemos llamado buñuelo, pero en realidad no lo es, aunque se asemeja sin duda. Habíamos puesto un poco de orden en el congelador y viendo media morcilla de Burgos, decidimos darle salida. También habíamos ordenado el armario de los productos variados (wasabi, soja, jengibre, sales, especias, polen, sésamos variados.......) y habíamos pensado que el sésamo negro no lo usábamos mucho, y se nos ocurrió usarlo dentro de la tempura. Ya habíamos añadido a la masa de tempura tinta de chipirón para "ennegrecerla", y empezamos a ver al asunto otras posibilidades, como ponerle curry y "amarillearla" además de darle un toque de sabor, o añadir sésamo que le da un toque gracioso a la fritura.
Es un pintxo muy sencillo y la verdad que muy resultón, como podéis ver en las dos fotos.

Ingredientes 6 pintxos:
-400 gr de patata (la calidad es fundamental. Tipo kennebeck o roja.  Las compramos "sueltas" en el mercado y no hay color)
- agua para cocerla, sal y un hilo de aceite de oliva
- morcilla de Burgos
- confitura de cebolla (hacemos una cebolla confitada  con medio kg de cebollas y la trituramos)
- harina para tempura y agua muy fría
- sésamo negro


1. Ponemos las patatas peladas y cortadas en cascos en agua con un poco de sal y un hilo de aceite de oliva. Estarán en unos 20 minutos. Quitaremos el agua y las aplasataremos con un tenedor o pasapures. Nunca con el turmix. Salpimentar y añadir otro poco de aceite de oliva y un poco del agua de cocción-una o dos cucharadas-. Ha de quedar espeso.
2. Preparamos la confitura de cebolla. En una cazuela con un hilo de aceite se sofríe medio kio de cebollas cortadas en juliana, removiendo cada 5 minutos con fuego un poco fuerte al principio y a los 15 minutos bajamos el fuego  y dejamos otros 15. Al cabo de ese tiempo añadimos un poco de agua, y dejamos que se evapore en unos 10 minutos más. Este proceso lo haremos dos veces. Batiremos luego la cebolla con un turmix y si es necesario añadimos un poco de agua para conseguir una textura de salsa espesa.
3. Poner en una sartén la media morcilla y añadirle un par de cucharadas de la confitura para aportar jugosidad.
4. Calentar el puré y preparar la tempura como indique el fabricante con agua muy fría. Añadir sésamo negro a ojoy un poco de sal.
5. Hacer una base plana de puré en la mano. Colocar una cucharada de postre de morcilla y cerrar poniendo un poco más de puré si hiciera falta. Hacer todas las bolas (que hemos hecho en realidad con forma ovalada) y entonces empezamos a pasarlas por la tempura y meterlas en aceite muy muy caliente. No han de estar más de 2 minutos por los dos lados. Sacar a papel absorbente.

Emplatado:
Poner una lágrima de confitura de cebolla caramelizada y encima el frito de morcilla y puré. En un lateral ponemos un poco de unos níscalos confitados que habíamos hecho en otra ocasión. Nos parecía que le pegaba.

El intenso sabor de esta morcilla que incluso pica un poquito (de Sotopalacios por supuesto), está perfectamente suavizado por un buen puré de patatas que es una delicia si se hace como se debe. La cebolla y la morcilla son un buen matrimonio como todos sabemos, así que este pintxo es un acierto sin duda. Muy importante que el aceite esté bien caliente para que la tempura se selle rápidamente y no chupe más aceite del necesario.

7 comentarios:

MªJose-Dit i Fet dijo...

Uauuu de lujo!! no conocía el sésamo negro, pero el sabor tiene que ser riquísimo...un beso

Chez Silvia dijo...

Muy rico y original, me lo llevo...no sabéis como tengo la lista de espera!!!!ja ja!!!

MIBLOGDEPINTXOS dijo...

Mª jOSE, realmente no tiene mucho sabor en este caso el sésamo, sino su función es más bien la de decorar la tempura. le da un toque muy especial. Ultimamente intentamos hacer tempuras algo diferentes para que tengan un punto diferencial.
silvia, a ver si te animas, que este está muy bueno y es facilisimo.

Maria Pilar-COCINICA dijo...

Que idea tan genial, me ha encantado.

Miquel dijo...

buena combinacion
beso

Anónimo dijo...

tiene una pinta buenisima.y te ha quedado tan bonito que da hasta pena romperlo. Una pasada
ana

Anónimo dijo...

No tengo más palabras, siempre practicamente son las mismas, pero asi es, alucino con las presentaciones y pintxos que estan participando, angelamh.

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