domingo, 20 de noviembre de 2011

EMPANADILLAS DE MARISCO CON SU SALSA


Mi amiga Dolors, del blog blog de cuina ha propuesto un concurso muy original y se trata de ver con qué podemos llenar un tupper tan en auge a raíz de la grave crisis que afecta a la mayoría de nuestros hogares. Los tiempos de ir a comer todos los días de menu o de carta en nuestro descanso del trabajo se acabaron en muchos casos y optamos por prepararnos un plato o dos y llevarlos en un tupper a la oficina, donde en muchos casos disponemos de un microondas o pequeña cocina para calentarlo.
Es la empresa Valira quien patrocina el concurso de Dolors, y aportarán diversos elementos en alguno de los tres premios que ofrecen.
No hemos dudado un segundo y hemos querido participar (como siempre en estos casos, nos relajamos y nos pilla el toro, pero hemos llegado a tiempo).
Podríamos haber hecho un plato contundente ya apto para los días de invierno que se supone nos deberían rodear, pero dado la climatología algo revoltosa, que estamos aún paseando con una camiseta y simplemente una chaqueta, hemos optado por algo más ligero pero sí apetecible. ¿Quién se resiste a unas empanadillas?

Fáciles de preparar, y ayudados por algún truquito, las haremos de víspera en 20 minutos y a un coste relativamente reducido sin renunciar al sabor y a una buena presentación.
Ingredientes para 16 empanadillas (muy interesante congelar antes de hornear las que no usemos):
- un paquete de obleas para empanadilla (las hay en dos tamaños)
- 5 palitos de surimi (chatka)
- 1 lata pequeña de mejillones al natural sin el líquido (es una manera de aportar sabor y las conservas son un gran desconocido para la cocina)
- 8-10 langostinos crudos y enteros congelados (están a unos 7€/kilo, de modo que 10 para 16 empanadillas no llegan ni a 2€)
- caldo de pescado (podemos usar unos pequeños de tetra brick o hacer un fumet con restos que tengamos)
- 1 taza de leche entera mejor si es de la refrigerada y no de tetra brick
- 1 cucharada colmada de harina (sin gluten si es para celíacos)
- 1 chorro de vino blanco
- 1 cebolla mediana, medio pimiento rojo, 1 pimiento verde
- sal, pimienta blanca molida, 1 huevo para pincelar, aceite de oliva virgen extra

Lo primero que haremos será el relleno de la empanadilla. Como son para llevar en tupper no las freiremos porque pierden textura y son más grasientas. Después de comerlas las digestiones serían más pesadas. Optaremos por hornearlas que son más sanas y digestivas, además de ser más limpio en la cocina.
1. Picar la cebolla, el pimiento rojo y el verde en brunoise pequeña y rehogarlo todo con un hilo de aceite de oliva virgen extra. (truco: ir hidratándo el conjunto de vez en cuando con unas cucharadas de agua hasta que lo veamos hecho. Es una manera de reducir la necesidad de aceite para cocinar este sofrito)
2. Picar el surimi, los mejillones y pelar y picar los langostinos descongelados (truco: dejar unos trozos más grandes para poner uno en cada empanadilla y encontrarlo al morder). Añadir a la cebolla ya pochada. Remover el conjunto unos minutos. Añadir el vino blanco y subir el fuego otro minuto. Añadir la harina y otro hilo de aceite de oliva. Dar unas vueltas para cocinar la harina y que pierda el sabor a crudo. Añadir la leche calentada previamente (truco: si es leche del día refrigerada, aporta un sabor mucho más rico). Remover con varillas hasta que espese bien. Dejar enfriar.
3. En un vaso batidor triturar las pieles y cabezas bien y colar. En una sartén poner esta reducción muy potente de sabor y añadirle un poco de la bechamel que hemos hecho antes. Rectificar de sal, añadir un poco de pimienta blanca. Triturar todo el conjunto para hacer una salsa (no importa si queda algún pequeño tropezón). Conseguimos una salsa de un color naranja intenso y un sabor potente a marisco. Será nuestro "acompañante" de las empanadillas aportando jugosidad y sabor.
4. Rellenar las empanadillas con la masa y cerrar bordes con las púas de un tenedor. Congelar las que no queramos hornear para otra ocasión. Pincelar las empanadillas con huevo batido y meterlas en el horno con calor arriba y abajo a 180º hasta que se dore la superficie. Dejar enfriar antes de guardar en el tupper.  La salsa la podemos llevar en un pequeño tupper en el interior del que llevemos las empanadillas. A la hora de consumir podemos calentar solo la salsa y colocarla de base (truco: cortar en dos las empanadillas y presentarlas "de pie" con la salsa debajo), pero también podéis calentar las dos cosas y untar las empanadillas en la salsa. Al gusto del consumidor.


Estas empanadillas nos tienen robado el corazón y aunque reconocemos que en las empanadillas la fritura suele quedar mejor, debéis reconocer que el aspecto que hemos conseguido es bastante bueno y mucho más sano. Creemos que para un día de diario para el tupper es una opción mucho más valorable. Con una pequeña ensalada que llevemos en otro tupper justo para aliñar, es una comida en toda regla sin perder ni un ápice de sabor, textura, color y presencia. Esperamos que os hayan gustado.

6 comentarios:

Sabela dijo...

que ricos!! te han quedado de 10.

Buen trabajo.

Un besote y buen domingo.

Cocina de nuestro tiempo dijo...

Estas empanadillas una delicia¡¡¡
bss
Patricia

La Taula d'en Bernat dijo...

Tienen una pinta tremenda, casi da pena tenerlas que meter en un tupper...

Saludos!
Anna

dolorss dijo...

Muchas gracias Astrid, ya veo que sacas el tiempo de debajo las piedras, ja,ja... te agradezco mucho tu participación, se el esfuerzo que supone.

Petons.
Ah! suerte en el concurso.

Marina dijo...

Aquetes empanades són irresistibles... em menjaria la foto i tot! T'han quedat molt lluents i bons, segur. Petons

manel dijo...

aquesta és una recepta guanyadora, sigui al tuper o presentat com ho has fet tu, és d'aquelles que molts ens apuntarem per als entrants de nadal (amb musclos naturals i sense surini, que un dia és un dia!).

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